Durante el cierre de la trigésimo quinta edición de la Fiesta Nacional del Chamamé., Lourdes destaca su capacidad para liderar este masivo evento cultural tras su reciente nombramiento. Esta edición histórica que logró agotar localidades en la mayoría de sus noches (7 de 10) y mantuvo un clima perfecto sin interrupciones por lluvia. Resalta especialmente la colaboración en equipo y la notable presencia de nuevas generaciones, lo que asegura la continuidad de esta tradición en el ADN correntino. Finalmente proyecta entusiasmo hacia la organización del festival para el año 2027, consolidando el éxito de la gestión actual.

Lourdes Sánchez celebra el éxito de su primera edición como presidenta del Instituto de Cultura al frente de la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé, destacando el trabajo en equipo y la masiva respuesta del público.
* Lourdes Sánchez debutó exitosamente como presidenta del Instituto de Cultura tras su gestión en el Teatro Oficial Juan de Vera («Vera Renace»).
* Sánchez atribuyó el éxito de la edición a un «enorme equipo» y a la tranquilidad con la que vivió la responsabilidad.
* La 35ª edición fue catalogada como histórica por lograr siete noches de entradas agotadas y por ser la edición en la que «nunca llovió».
* El público fue el gran protagonista, llenando el anfiteatro con todas las generaciones, incluyendo una gran participación juvenil y semilleros (niños pequeños cantando chamamé).
* Ya se está planificando la edición futura, con la mira puesta en superar este éxito, posiblemente para la edición de 2027.
El cierre de la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé es un evento «bisagra». Este cierre se realiza junto a Lourdes Sánchez, quien recientemente asumió la presidencia del Instituto de Cultura tras un voto de confianza basado en su trabajo en el Teatro Oficial Juan de Vera.
Lourdes Sánchez expresó una mezcla de emociones, sintiendo que disfrutó enormemente la gestión y que la vivió con gran tranquilidad, a pesar de la enorme responsabilidad. Atribuyó el éxito rotundo a la formación de un «equipo enorme» que se «puso la camiseta de la fiesta», enfatizando que el trabajo colaborativo es la clave para proyectos tan ambiciosos.
Coincide que esta edición marca un «antes y un después» en la historia del festival. Sánchez se mostró muy positiva con el balance, aunque ya piensa en el futuro y en el desafío de superar esta edición, mencionando incluso la planificación para el año 2027.
El gran protagonista de la fiesta fue el público, que llenó el anfiteatro noche tras noche. Se destacó la presencia de todas las generaciones, incluyendo una notable afluencia de jóvenes y niños («semilleros») que cantan chamamé con pasión, demostrando que la tradición está profundamente arraigada en el ADN correntino.
La edición 35 fue calificada como histórica por varios hitos: se lograron siete noches con localidades agotadas de diez presentaciones, y, notablemente, fue la edición en la que «nunca llovió». El segmento concluye con felicitaciones a Sánchez, el anuncio del nuevo lema de la fiesta y la promesa de seguir adelante con el legado del chamamé.




