Está ubicada a la vera de la Ruta Provincial 5. La cinta asfáltica conecta cabeceras departamentales como San Luís del Palmar, Caá Catí y San Miguel. Conocé el suceso que dio lugar a su origen. Intervino un sacerdote de la zona.

A menos de 20 kilómetros de la ciudad de «La Fibra Fuerte» se ubica el santuario que los domingos congrega a numerosos devotos. Allí se celebran misas, novenas, comidas y bailantas. En 2024 se congregó una peregrinación con mas de 500 jinetes.
Junto a la Cruz de «Inocencia», hay testimonios de agradecimientos por milagros que recibieron las personas que acuden al lugar.

El periodista Ariel Reyes, de San Luis del Palmar, publicó un breve relato de la historia de «Inocencia». En su cuenta de redes sociales dice:
Corría el año 1985, no se recuerda con exactitud la fecha, cuando Filomeno José «Locho» Azula y Victor «Papi» Soto realizaban tareas de campo en jurisdicción de la estancia «El Vasco», lugar donde trabajaban, ubicada por Ruta Provincial N° 5, km. 40 aproximadamente.
Azula era policía retirado y Soto ex combatiente. Ambos realizaban tareas con el fin de abrir un camino que les permitiera poder ingresar a la zona donde habitaban. Machete en mano, desmalezaban el monte al costado del alambrado, cuando Soto, a quien apodaban «Papi» logra ver lo que a simple vista era un cráneo humano.
Se adentran al monte y logran ver más restos óseos, ropa vieja y cabellos de lo que era una mujer, de unos 20 o 25 años aproximadamente, con cabellos negros por debajo del hombro. Los perros los acompañaban siempre.
Ante la sorpresa de ambos, Azula ordena a Soto que regrese a la casa con los cabellos mientras da aviso a las autoridades policiales respectivas.
Se hacen presentes policías, médicos forenses y peritos realizando las actuaciones de rigor y retirar los restos óseos que nunca fueron devueltos a la zona, ni mucho menos a quienes los encontraron. Tampoco existió denuncia de la desaparición de personas con esas características en la zona. Todo un misterio.
«Locho», después de lo sucedido, relata el hecho al párroco del pueblo, que en ese tiempo era Sabas Gallardo, quien decide bautizarla con el nombre de «Inocencia».
Azula, tenía un hermano que vivía en la localidad de Empedrado y le encarga la confección de una cruz de madera, la que existe hasta la actualidad. Hasta qu, en 1986 a raíz de un accidente de tránsito fallece un hijo de «Locho» Azula, de 16 años y su hermano le pide a Locho que traiga la cruz a su morada familiar.
«Llevá la cruz, y te llevó a tu hijo», le decía el familiar a Locho, razón por la cual la cruz es traída al campo, en el cementerio de los Azula.
Dos o tres años la cruz permaneció allí, hasta que es llevada, por pedido de la esposa de Locho al lugar donde se encontraron los restos. Si bien no es allí, exactamente sobre ruta, la cruz se colocó en un palo de madera, en dirección al lugar donde fueron encontrados los restos.
Con el paso del tiempo, se encontraban en el lugar flores, velas, placas recordatorias y cartas de agradecimiento por favores recibidos. También banderas rojas, las que fueron retiradas por Locho ya que el sacerdote Gallardo había permitido la colocación de banderas celestes, rosadas y blancas, en honor a la inocencia.
Quienes pasan por el lugar, se detienen unos minutos a saludarla y éstos últimos años se han organizado cabalgatas, misas y bailanta para rendir homenaje a «Inocencia», que murió misteriosamente pero que cosecha miles de devotos agradecidos por favores recibidos.

Gentileza: Ariel Reyes periodista (San Luís del Palmar – Corrientes) (3) Facebook
Fotos Juan Piñeyro Redes Sociales (Caá Catí – Corrientes) (3) Redes Sociales Caá Catí | Facebook



