Menos puestos de trabajo, menos proyectos y sueldos por debajo del promedio nacional. La Cámara Argentina de la Construcción ubica a la provincia con uno de los peores indicadores del país. Las estadísticas forman parte de un informe recientemente publicado.

La actividad de la construcción en Corrientes atraviesa un escenario negativo, marcado por una fuerte pérdida de puestos de trabajo y una reducción en la cantidad de empresas del sector. Según un informe de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), basado principalmente en datos del IERIC, la provincia registró en mayo 3.793 trabajadores formales, un 28,3% menos que en el mismo mes de 2025.
El dato representa una de las mayores caídas interanuales del empleo formal de la construcción entre las provincias del país. En términos acumulados, durante los primeros cinco meses de 2026 la cantidad de trabajadores registrados del sector se redujo un 26% respecto del mismo período del año pasado. Es decir, la actividad todavía se encuentra muy lejos de recuperar los niveles de empleo que tenía un año atrás.
Aunque mayo mostró una leve mejora mensual del 0,7%, el informe advierte que este incremento resulta insuficiente para revertir la contracción. Corrientes pasó de aproximadamente 3.765 trabajadores en abril a 3.793 en mayo, una recuperación de apenas 28 puestos, frente a la pérdida acumulada durante el último año.
La diferencia entre ambos indicadores resulta significativa: mientras la cantidad de empresas cayó 3,2%, el empleo se desplomó 28,3%. Para CAMARCO, esto permite observar que buena parte del ajuste se produjo dentro de las propias firmas que lograron mantenerse activas, mediante reducción de planteles, finalización de contratos, menor cantidad de frentes de obra y postergación de nuevas incorporaciones.
El panorama se vuelve todavía más complejo al observar la evolución de los permisos de construcción en la región. Durante enero-abril de 2026, la superficie autorizada en el NEA cayó 14,9% respecto del mismo período de 2025, la mayor contracción entre las regiones relevadas. Una menor superficie autorizada puede anticipar una reducción de nuevos proyectos y, consecuentemente, de la demanda futura de trabajadores, empresas y proveedores.
Otro de los indicadores analizados es el nivel salarial. En mayo, el salario nominal promedio de los trabajadores de la construcción en Corrientes alcanzó los $1.087.764, con una suba del 37,5% interanual. Sin embargo, el promedio nacional fue de aproximadamente $1.422.255, por lo que la remuneración provincial se ubicó cerca de un 23,5% por debajo de ese nivel.
Si bien el salario promedio registró una mejora real interanual del 1,6%, el acumulado de los primeros cinco meses todavía mostró una pérdida real del 3,4%, de acuerdo con el informe.
El diagnóstico de CAMARCO es contundente: Corrientes presenta una estabilización mensual incipiente, pero continúa atravesando una contracción profunda del empleo, de la actividad empresarial y de la cartera potencial de proyectos



