La canasta básica total, que delimita el umbral de la pobreza, aumentó 1,6% en junio. Así, una familia de cuatro integrantes necesitó 1.130.000 pesos para no ser pobre. En tanto, la canasta básica alimentaria, que marca los ingresos que se deben superar para no ser indigente, aumentó 1,1%. De esta manera, una familia de cuatro integrantes necesitó 506.000 pesos en junio para no caer en la indigencia.




