«Estamos con la obra de Aña Cuá a full», afirmó Palma sobre el avance

El directivo por Corrientes de la Entidad Binacional Yacyretá aseguró que ya comenzaron a llegar componentes clave para las turbinas y que las obras civiles avanzan. El proyecto, que estuvo paralizado, recuperó ritmo y se consolida como pieza central de la agenda energética.

«Estamos con la obra de Aña Cuá a full», afirmó Palma sobre el avance

 

La maquinización del brazo Aña Cuá volvió a ocupar el centro de la agenda energética regional y política en torno a Yacyretá. Con la llegada de componentes electromecánicos y el avance sostenido de las obras civiles, el proyecto que estuvo paralizado hasta fines de 2023 muestra señales de reactivación.

Al respecto, presidente del Consejo de Administración de la Entidad Binacional Yacyretá, Facundo Palma, aseguró que el movimiento en el frente de obra se intensificó y destacó que la ampliación se perfila como el eje estratégico para aumentar la generación eléctrica y dinamizar la economía de la región.

«Muy bien, muy bien estamos con la obra de Aña Cuá a full, te diría», sostuvo Palma al referirse al presente del proyecto. El directivo por Corrientes explicó que en las últimas semanas comenzaron a arribar piezas determinantes para la etapa de montaje: «Empezaron a llegar insumos para todo lo que sea el tema de las turbinas, toda la parte de electromecánica». Según indicó, estos equipos se integrarán progresivamente a medida que avance la infraestructura civil.

El dirigente correntino remarcó que la coordinación entre ambas fases es clave para el cronograma: «Las obras civiles en paralelo están trabajando para ir calzándolas, porque a medida que se va construyendo se van a ir insertando las piezas en toda esa maquinaria grande que es Yacyretá». El proceso marca un punto de inflexión para una obra que sufrió demoras administrativas, financieras y políticas.

El proyecto Aña Cuá contempla la instalación de tres turbinas Kaplan que aportarán alrededor de 270 megavatios adicionales, equivalentes a un incremento cercano al 10% de la generación total del complejo binacional. La inversión estimada ronda los 450 millones de dólares y la primera unidad podría entrar en funcionamiento hacia 2028, de acuerdo con el cronograma actualizado tras la reactivación.

Desde finales del año pasado, el avance se fue consolidando con la reanudación de trabajos civiles, la reactivación de contratos y la fabricación de componentes electromecánicos. La obra había quedado paralizada con un avance cercano al 40% y retomó impulso tras acuerdos entre Argentina y Paraguay que permitieron asegurar financiamiento y continuidad operativa de la Entidad Binacional Yacyretá. La reanudación también implicó la movilización de proveedores y la recuperación del empleo en la zona de influencia, principalmente en Ituzaingó y Ayolas.

En ese marco, la llegada reciente de los sistemas hidráulicos de regulación de turbinas marcó una etapa técnica clave. Se trata de equipos esenciales para el control de velocidad y potencia de las unidades generadoras, lo que permite proyectar el inicio del montaje electromecánico en paralelo con la finalización de las estructuras civiles. El avance global del proyecto se ubica en torno al 45%, con mayor desarrollo en la fabricación de componentes.

Palma subrayó que la obra es hoy la prioridad dentro de la agenda de Yacyretá: «Se viene por supuesto Aña Cuá, que es la cosa más importante». El funcionario destacó además el impacto regional del proyecto, tanto en generación energética como en actividad económica asociada, y lo vinculó con otras iniciativas financiadas por el ente binacional. «Estamos avanzando con lo que todos esperan, que es la ampliación de la generación y el movimiento económico que trae aparejada la obra», deslizó.

La reactivación de Aña Cuá también se inscribe en una etapa de mayor coordinación política entre ambos países y en la búsqueda de fortalecer la matriz energética con fuentes hidroeléctricas. En ese escenario, el avance sostenido del proyecto vuelve a posicionar a Yacyretá como actor central del sistema eléctrico y a Aña Cuá como una obra estratégica que, tras años de demoras, comienza a recuperar ritmo y previsibilidad.

Palma insistió en que el desafío inmediato es sostener el cronograma y consolidar la llegada de equipos: «Lo importante es que la obra está en marcha y que ya empezamos a ver movimiento concreto. A medida que se vayan incorporando las piezas, el ritmo va a ir creciendo».

Con ese horizonte, el proyecto se encamina a una etapa de mayor visibilidad pública; mientras la conducción del ente binacional busca mostrar avances tangibles en una iniciativa que, además de sumar energía limpia, redefine el rol de Yacyretá en la agenda de infraestructura regional.

Fuente : Diario Época

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