El piloto argentino luchaba con su indócil Alpine para tratar de avanzar al segundo corte de clasificación en el GP de Gran Bretaña, pero todo se terminó con un despiste.

Franco Colapinto y Pierre Gasly lucharon contra un Alpine indomable en cada salida a pista durante el GP de Gran Bretaña, 12ª fecha de F1. El argentino había mostrado en las tres sesiones de ensayos ser el que mejor lograba controlar el encabritado A525, más allá de haber quedado detrás de su compañero en los tiempos del viernes. En la tercera práctica, nuevamente el ex-Williams fue el que más cómodo se sintió dentro de la incomodidad ya crónica del auto y fue el mejor de los dos en el final. Así llegaron a la clasificación, con una esperanza reducida casi al mínimo de poder avanzar a Q2. Solo una cosa no se podía hacer: equivocarse. Porque el auto no está, pero el error no entra en la ecuación, jamás. Y Colapinto falló al pisar agresivamente el piano en la última curva, entró en trompo y terminó con un leve toque contra el lejano muro de contención. El piloto argentino logró sacarlo de la grava, pero unos metros después lo frenó y se bajó.




