Sobre la violencia que se vive en medio oriente, el padre Cristian Soto, consideró que «no podemos ser indiferentes cuando lo que está en juego es la vida de gente totalmente inocente, que no eligió nacer donde están, ni en el régimen en el que viven, ni en la religión».

Por otra parte, consultado sobre esta época signada por el individualismo, el religioso expresó que «en lo personal me ayuda a sentir con honestidad».

E instó a «acudir al propio corazón, animarse a sentir la interioridad, darse cuenta que con todos nuestros defectos, no necesitamos mucho para vivir», en obvia referencia a cuestiones materiales.

Finalmente, el padre Soto expresó la importancia del compartir y socializar, porque «desde la soledad y el aislamiento nadie puede sentir plenitud en la vida».



