En plena veda, cuando grandes cardúmenes recorren el Paraná y otros cursos de agua de la provincia correntina rumbo a sus zonas de reproducción, los controles se multiplican.

Policía Rural, Recursos Naturales, Prefectura Naval Argentina y otros organismos patrullan ríos y caminos para evitar que justamente en este momento, cuando los peces están más expuestos, las redes y la pesca ilegal terminen haciendo un daño difícil de recuperar.
En Mburucuyá, la Policía Rural de Saladas interceptó una camioneta con sábalos, bogas, dos redes de pesca, una canoa y armas, dando intervención a Recursos Naturales del estado correntino.
Y en Goya, durante una recorrida nocturna por el Paraná junto a Prefectura, Parques y Reservas y Recursos Naturales, encontraron a dos hombres de Santa Fe calando aproximadamente 120 metros de mallas. Fueron aprehendidos y se secuestraron el bote, el motor, las redes, pescados de distintas especies y un cuchillo.
La veda no está para complicarle la vida al pescador: está para darle un respiro al río. Porque si no cuidamos los peces que están buscando reproducirse, mañana podemos tener mucho río… pero cada vez menos vida dentro de él.







