Héctor, el correntino que se pondrá la celeste y blanca en el Mundial de Hockey

Debuta este jueves ante Irlanda. Es delantero. Empleado municipal que hace Uber, rifas y  que la Municipalidad ayudó para poder representar al país.

Héctor, el correntino que se pondrá la celeste y blanca en el Mundial de Hockey

El correntino Héctor Ojeda juega al hockey desde los 5 años y hoy cumple el sueño de todos: representar al país en una competencia internacional. Este jueves se vestirá con la camiseta de la Selección Argentina Masters +45 para jugar su primer partido en el Mundial de Rottemdar 2026, Paises Bajos.

Héctor es uno de los delanteros de la Selección, será el encargado de hacer los goles este jueves cuando a las 4 de la mañana(hora Argentina) enfrenten al seleccionado de Irlanda en la fase de grupos, que además comparten con Nueva Zelanda, España y Chile.

Al ser una competencia amateur, cada uno de los jugadores debió afrontar los gastos por cuenta propia. «La verdad es difícil poner en palabras la emoción y el orgullo que se siente. Es un privilegio vestir la camiseta más linda de todas», cuanta a El Litoral.

«En esta ocasión la Municipalidad me dió un gran ayuda. Gracias al intendente Polich y a la gestión de la gerente de la Caja Municipal, Paula Prosman, a mi compañera Liliana Franchini», detalla.

Un camino de trabajo y logística colectiva

El desembarco en suelo neerlandés fue la culminación de un largo periplo. «Nos encontramos toda la delegación en el aeropuerto de Ámsterdam y desde allí nos trasladamos hacia Róterdam para concentrar en equipo», relató Ojeda respecto a la logística de llegada.

Una vez instalados, la rutina no dio tregua para el combinado nacional. Tras la ceremonia inaugural, el cuerpo técnico aprovechó las jornadas previas al debut para afinar los últimos detalles tácticos. «Tuvimos doble turno de entrenamiento: por la mañana realizamos trabajos de activación física y por la tarde fuimos a la cancha para ajustar jugadas preparadas, córners cortos y aspectos bien específicos del juego», detalló sobre el nivel de concentración con el que afrontaron la previa del certamen.

El desafío en la fase de grupos

El certamen internacional cuenta con la participación de 20 seleccionados divididos en cuatro zonas de cinco equipos cada una. La Argentina integra una zona sumamente competitiva donde la precisión y la contundencia serán claves para seguir en carrera.

«Los dos primeros de cada grupo avanzan a los Cuartos de Final. El grupo está muy bien y sabemos que cada partido será una batalla táctica», explicó Héctor Ojeda sobre el sistema de disputa.

La delegación albiceleste está compuesta por 21 integrantes en total —entre los que se incluyen el director técnico, un jefe de equipo y un ayudante—, representando a un abanico federal de provincias: Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y Corrientes, que además de Ojeda aporta la figura de Guillermo Ojeda Landi.

Representar al país: una gesta «a pulmón»

Detrás de cada camiseta celeste y blanca en esta categoría hay un esfuerzo invisible que trasciende lo estrictamente deportivo. Para llegar a disputar un Mundial, los deportistas amateurs deben afrontar un desgaste económico y personal mayúsculo.

«Todo esto que hacemos lo concretamos a pulmón; nos hacemos cargo de la totalidad del viaje», remarcó Ojeda con franqueza. «Venimos trabajando desde hace un año con concentraciones periódicas que se realizaron principalmente en Buenos Aires y Rosario. Para costear los pasajes y la estadía tuvimos que movernos mucho: organizamos rifas, buscamos marcas auspiciantes, apelamos a la solidaridad de comerciantes amigos y, por supuesto, al sostén incondicional de nuestras familias».

En ese sentido, el jugador correntino hizo un alto especial para reconocer el acompañamiento institucional de la capital provincial: «Quiero hacer un asterisco muy importante para agradecer a la Municipalidad de Corrientes. A través de las gestiones de la gerente María Paula Prosman y el importante aporte del intendente Claudio Polich, pudimos completar los recursos necesarios para viajar y competir. Su ayuda fue fundamental para que este sueño colectivo se concrete».

La vigencia del fuego sagrado

Para Ojeda, vestir la indumentaria nacional en esta etapa de la vida tiene un sabor inigualable. Es el premio a toda una carrera dedicada al club, a las selecciones provinciales y a los torneos regionales.

«A esta edad no es fácil mantenerse en competencia, pero lo logramos con mucho sacrificio, esfuerzo y compromiso. Quienes jugamos a esto desde muy chicos mantenemos intactos los sueños y la pasión por entrenar. Hoy el hockey nos da la oportunidad maravillosa de estar del otro lado del mundo representando a Corrientes y al país. Ahora queda dar lo mejor en la cancha y, sobre todo, disfrutar cada segundo de esta experiencia inolvidable», finalizó.

 

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