En este fragmento, el gobernador explica la tensión financiera entre el Poder Ejecutivo y el Judicial, subrayando que la responsabilidad fiscal es obligatoria ante la caída de la recaudación por el bajo consumo macroeconómico. Advierte que no puede autorizar aumentos salariales discrecionales porque debe respetar el presupuesto para garantizar servicios esenciales como salud, educación y seguridad.

La estructura del discurso enfatiza que la falta de fondos no es por mala voluntad política, sino una realidad económica derivada de una menor coparticipación federal.
En última instancia, busca justificar la austeridad estatal y exhortar a los demás poderes a evitar la conflictividad innecesaria ajustándose a los recursos técnicos disponibles.
RD: Hay un poder que quedó en este último tiempo, quizás, complicado con respecto a decisiones también del ejecutivo que fue el poder judicial. ¿Cómo está esa cuestión, gobernador?
JPV: «Estamos trabajando, tratando de conversar y resolver la cuestión, digamos. Nosotros tenemos un presupuesto.
Hoy cuando uno mira la coparticipación de lo que entra, de lo presupuestado, entra menos plata. Nosotros presupuestamos 10 y está entrando 8,50. Entonces, está muy bien que ellos quieran otorgarse aumentos, pero después hay un presupuesto que respetar. Después te vayas a dar vuelta y decir, «Che, mandame más plata.» Y yo la verdad no tengo más plata.
Y está entrando menos de lo presupuestado hasta el momento. Entonces, tenemos que tener cierta responsabilidad, ellos también tienen que tener cierta responsabilidad. Nosotros vemos que claramente hay una búsqueda constante de la conflictividad, lo vemos desde diciembre.
Entonces la verdad es que nosotros tenemos que tomar una decisión y ser responsables, porque no se trata solamente de que funcione el poder judicial, acá tiene que funcionar todos los poderes y principalmente el Estado tiene que garantizar el funcionamiento de la salud, de la educación y de la seguridad. Y eso lleva no salirnos del presupuesto porque nosotros no tenemos una fábrica de dinero. Cuando se pueda, fantástico, siempre y cuando ellos estén dentro de sus presupuestos.
Nosotros le hemos pedido que ellos nos manden la proyección para ver si no se salen de su presupuesto, porque claramente están en un déficit«.
RD: Lo que pasa con la coparticipación, cree que es una cuestión coyuntural, digamos, o llevar a tender a una reforma fiscal.
JPV: «Es una cuestión de la macroeconomía. El consumo está parado. Si vos no vendés, no recabás impuestos. Es cortito y eso es una realidad que la saben los comerciantes. Puedo hablar con cualquiera cuando han caído las ventas, lo que ha caído de ventas es menos recaudación impositiva de la nación, menos coparticipación federal, que es lo que manda todo.
No hay, por nuestra parte, una mala voluntad. Hoy hay una realidad y una responsabilidad que nosotros tenemos que ajustarnos a los presupuestos. Ellos tienen su presupuesto, nosotros tenemos nuestro presupuesto«.




