Larregain: «El paso del tiempo hará más grande la figura de Francisco»

A un año de la muerte del Papa argentino, el Arzobispo de Corrientes recordó su legado, destacó su cercanía con los más humildes y remarcó que su señera impronta seguirá creciendo. «Nuestro pueblo fiel lo recuerda con cariño y gratitud», dijo emocionado.

Larregain: «El paso del tiempo hará más grande la figura de Francisco»

Al cumplirse ayer el primer aniversario del fallecimiento del papa Francisco, el pontífice argentino nacido como Jorge Mario Bergoglio, la figura del líder religioso volvió a cobrar centralidad en distintos puntos del mundo. En ese marco, el arzobispo de Corrientes, José Adolfo Larregain, evocó su legado y aseguró que «el paso del tiempo hará más grande su figura».

Desde la localidad bonaerense de Pilar, donde participa de la Asamblea Plenaria de los Obispos, el prelado del Taragüí dialogó con diario época y compartió una mirada atravesada por la emoción y el reconocimiento hacia quien marcó una etapa singular en la historia de la Iglesia.

«La humildad, la simpleza y la sencillez fueron rasgos que caracterizaron su vida y, especialmente, su pontificado», expresó Larregain. En esa línea, destacó decisiones que definieron su estilo pastoral, como residir en la Casa Santa Marta en lugar del Palacio Apostólico o reducir al mínimo los protocolos para privilegiar el contacto directo con la gente.

Para el franciscano, incluso los gestos más cotidianos sintetizan el legado de Bergoglio. «Esa imagen final suya, en la que se observan sus zapatos gastados, muestra toda una vida. Puede ser la síntesis de alguien que caminó mucho, que se entregó con total confianza a Dios. Su corazón fue de Dios y del pueblo», sostuvo.

En ese sentido, remarcó que el Papa argentino encarnó el modelo de «pastor con olor a oveja», una expresión que el propio Francisco utilizó para definir a los sacerdotes comprometidos con su comunidad. «Nuestro pueblo fiel lo recuerda con cariño y gratitud», añadió.

Larregain subrayó además que uno de los rasgos centrales del pontificado fue el énfasis en las periferias. «Francisco puso en el centro a los que estaban en los márgenes», indicó, al tiempo que identificó tres pilares fundamentales de su pensamiento.

Por un lado, la idea de «la Iglesia como hospital de campaña», una institución abierta a recibir y sanar heridas en un mundo atravesado por múltiples crisis.

En segundo término, la cercanía con los más pobres, a partir del concepto de «periferias existenciales», que orientó la mirada del Vaticano hacia los excluidos y hacia los países del sur global. Finalmente, la ecología integral, promovida especialmente a través de la encíclica Laudato si, que instaló el cuidado del ambiente como una responsabilidad moral y espiritual.

Más allá de las expresiones de homenaje, el impacto de Francisco en la estructura de la Iglesia continúa vigente. Su pontificado dejó una curia renovada y promovió un proceso de sinodalidad, es decir: de «caminar juntos» que aún se encuentra en desarrollo.

También instaló debates que siguen atravesando el presente eclesial, como la descentralización del poder hacia las iglesias locales y el llamado a la fraternidad universal, concepto que profundizó en la encíclica Fratelli tutti. A un año de su partida, su mensaje continúa resonando en frases que sintetizan su mirada pastoral. «Dios nunca se cansa de perdonar, somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón», repetía con frecuencia.

Para Larregain, ese legado no solo permanece, sino que crecerá con el tiempo. Una proyección que, según el pastor local, ya comenzó a hacerse visible en la memoria agradecida de millones de fieles alrededor del mundo.

En tanto, desde las redes sociales de la Arquidiócesis de Corrientes recordaron al Papa Francisco con un breve mensaje que puso el foco en la profundidad de su legado espiritual. «Ojalá algún día podamos tomar real dimensión de lo que significó para la Iglesia», señalaron.

Como síntesis de su enseñanza, compartieron algunas de sus reflexiones más representativas, centradas en el corazón como eje de la vida cristiana: «El corazón es el lugar donde cada persona decide el sentido de su existencia. No basta una fe de ideas: es necesario que el corazón sea tocado por el amor; el mundo necesita corazones abiertos, capaces de compasión y cercanía»; y «Dios habla al corazón, y allí espera una respuesta libre».

De igual modo, la conmemoración del primer aniversario de su muerte movilizó a fieles en todo el mundo, con especial intensidad en Argentina. En la Basílica de Luján se celebró una misa central bajo el lema «Memoria agradecida», con la participación de dirigentes políticos y referentes sociales.

En la Ciudad de Buenos Aires, particularmente en el barrio de Flores —donde Bergoglio creció— y en distintas villas, se realizaron caravanas y actividades culturales que recorrieron los lugares donde comenzó a forjar su vocación religiosa.

En Roma, en tanto, sus restos descansan en la Basílica de Santa María la Mayor, tal como él mismo lo había dispuesto. La decisión de no ser enterrado en las grutas vaticanas fue interpretada como un gesto coherente con su estilo, reforzando su imagen de cercanía con lo popular.

El presidente de la Nación, Javier Milei, expresó sus condolencias al episcopado argentino, mediante una carta dirigida al titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo.

En la misiva, el Mandatario manifestó su «más sentido pesar y respeto» ante la conmemoración, y destacó la figura del pontífice como «uno de los argentinos más trascendentes de la historia». El Presidente evocó recuerdos personales de su relación con el Papa, como el llamado recibido el 22 de noviembre de 2023 y los encuentros mantenidos en Roma en febrero de 2024.

Según señaló, en esas instancias percibió la preocupación de Francisco por la defensa de la vida desde la concepción, su impulso al diálogo interreligioso y su cercanía con los jóvenes.

Biodata

Jorge Mario Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires. Fue el 266º papa de la iglesia católica. Fue elegido sumo pontífice el 13 de marzo de 2013 a la edad de 76 años. Eligió llamarse Francisco en honor a San Francisco de Asís y ese nombre fue usado por primera vez en la historia del papado.

Su pontificado se caracterizó por la sencillez y la cercanía, sobre todo con los pobres y los jóvenes. Falleció el 21 de abril de 2025 a los 88 años. Fue el primer santo padre latinoamericano y jesuita.

Bergoglio en Corrientes, una visita que hoy cobra otro significado

Nueve años antes de convertirse en el Papa Francisco, cuando todavía era el cardenal primado Jorge Mario Bergoglio y arzobispo de Buenos Aires, pisó suelo correntino en una visita que con el paso del tiempo fue cobrando un significado especial para la comunidad católica local.

Su presencia en la capital provincial se dio en septiembre de 2004, en el marco del X Congreso Eucarístico Nacional (CEN), un evento que reunió a miles de fieles de todo el país entre el 1 y el 5 de ese mes y que convirtió a Corrientes en el epicentro de la vida religiosa argentina durante cinco jornadas.

En ese contexto, Bergoglio tuvo una participación destacada. El jueves 2 de septiembre encabezó una de las celebraciones centrales en la zona del Campus Universitario y pronunció una homilía ante una multitud. Su mensaje, lejos de limitarse a lo litúrgico, apuntó directamente a la realidad social y política del país.

Hay que comprender que Argentina atravesaba entonces años de reconstrucción tras la profunda crisis de 2001, y en ese escenario el entonces cardenal hizo un fuerte llamado a la reconciliación. Invitó a «reconciliarse a fondo», a dejar atrás las divisiones y a reconstruir los vínculos desde el perdón, en una sociedad atravesada por tensiones y desigualdades.

La reflexión se apoyó en la parábola del hijo pródigo, una referencia que años más tarde sería recurrente en su prédica como Papa. Allí ya se vislumbraban algunos de los ejes que marcarían su pontificado: la misericordia, la cercanía con las personas y la necesidad de una Iglesia comprometida con las heridas del mundo.

Quienes participaron de aquel congreso recuerdan también un estilo pastoral que se alejaba de la formalidad excesiva. Bergoglio se mostró cercano, con un lenguaje sencillo y directo, características que luego lo distinguirían a nivel global.

En ese momento, su paso por Corrientes fue vivido como la visita de un referente importante de la Iglesia argentina, pero sin la dimensión histórica que adquiriría años después. En 2013, su elección como Papa lo convertiría en el primer pontífice argentino y latinoamericano, resignificando cada uno de sus pasos previos por el país.

A la luz de ese recorrido, su presencia en el Congreso Eucarístico Nacional de 2004 adquiere hoy una nueva lectura. No solo como un hecho puntual, sino como una muestra anticipada de su pensamiento y de su forma de ejercer el liderazgo pastoral.

A un año de su fallecimiento, aquel episodio vuelve a la memoria colectiva de los correntinos con un valor renovado. Se lo recuerda no solo como una visita, sino como el paso de quien, tiempo después, se transformaría en una de las figuras más influyentes de la Iglesia contemporánea.

Así, ese encuentro de fe que reunió a miles de personas en Corrientes quedó también inscripto, con el correr de los años, como parte de la historia personal de Francisco y de su vínculo con el país que lo vio nacer.

INFO: GENTILEZA DIARIO ÉPOCA

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