Los negocios dependen de promociones y expectativas del aguinaldo y bonos para impulsar las ventas

El Presidente de APICC, Augusto Mazzochi, discute el desafiante año para el comercio, la dependencia de las promociones y el crédito, y la esperanza de un repunte microeconómico en 2026.

 

El Presidente de APICC, Augusto Mazzocchi, ofrece una visión sobre el estado actual del comercio, destacando las dificultades experimentadas a lo largo del año y las expectativas para la temporada navideña. Señala que las ventas han sido algo lentas en comparación con el año anterior, con la esperanza de que el aumento del gasto del consumidor se materialice en los días previos a la Navidad y Año Nuevo.

Un factor importante que influye en las ventas será la posible distribución de los aguinaldos y bonos de fin de año, ya que las empresas dependen en gran medida de ellos para impulsar las ventas. Las promociones son cruciales; sin ellas, es poco probable que las ventas aumenten.

Mazzocchi describe 2025 como un año desafiante, atribuyendo las dificultades a la microeconomía en dificultades. Si bien los indicadores macroeconómicos pueden parecer positivos, los beneficios no llegan al bolsillo del consumidor promedio. Esto ha llevado a un cambio en el comportamiento del consumidor, con individuos priorizando gastos esenciales como servicios, atención médica y alimentos, mientras reducen el gasto en otros tipos de bienes.

Un aspecto positivo, sin embargo, es la relativa estabilidad de los precios, lo que elimina la necesidad de actualizar frecuentemente las listas de precios. La esperanza es que la microeconomía mejore, lo que conducirá a una recuperación más sólida en 2026.

Al ser consultado sobre las perspectivas para 2026, Mazzocchi reconoce la incertidumbre y diversas proyecciones. Enfatiza que no es economista ni futurista, pero basándose en los aportes de otros empresarios, la expectativa es que las empresas necesiten resistir las condiciones actuales, con la esperanza de que la microeconomía comience a recuperarse.

Algunos economistas sugieren un período de reajuste en el primer trimestre del año. Se abstiene de comentar sobre la política macroeconómica, afirmando que está fuera de su área de especialización. También señala los efectos contradictorios de ciertas políticas, como las que afectan la importación de juguetes, que pueden tener consecuencias tanto positivas como negativas para diferentes sectores.

En cuanto a sectores específicos, Mazzocchi señala que los perfumes y productos importados han experimentado una disminución significativa en las ventas, al igual que la ropa. Por el contrario, los artículos de regalo tuvieron un buen desempeño durante festividades como el Día de la Madre y el Día del Niño. Los electrodomésticos pequeños también vieron un aumento en las ventas, impulsado por la disponibilidad de planes de pago.
Los métodos de pago revelan una creciente dependencia de las tarjetas de crédito, con consumidores que incluso las utilizan para compras esenciales como comestibles, optando a menudo por planes de pago. Las billeteras virtuales también están ganando popularidad. Las promociones son esenciales para atraer clientes, y sin ellas, las empresas luchan por realizar ventas.
En cuanto a los horarios de atención para el 24 y 31 de diciembre, Mazzocchi explica que son flexibles y determinados por cada negocio, teniendo en cuenta la necesidad de que los empleados celebren con sus familias. Si bien no hay un estándar impuesto, muchos negocios extienden sus horarios hasta las 10 PM, y los propietarios a menudo permanecen para gestionar las tiendas después de que los empleados se van.
En conclusión, Augusto Mazzocchi pinta un panorama de un panorama comercial desafiante que depende en gran medida de las promociones y el crédito al consumidor, con un optimismo cauto para una recuperación microeconómica en 2026.

Déjanos tu comentario