Los 20 excombatientes correntinos viven jornadas de gran emoción en las islas, a 44 años de la guerra. La visita al cementerio de Darwin, un alivio a las heridas del alma.

La séptima comitiva de excombatientes correntinos que regresó a Malvinas, a 44 años de la guerra, comenzó la semana con una conmovedora visita al cementerio de Darwin.
Llegaron a suelo malvinense, luego de haber partido el viernes desde el aeropuerto de la ciudad de Corrientes, pasar por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, esperar en Río Gallegos -un día- por mal clima para volar y arribar finalmente el domingo a Puerto Argentino.
El lunes, en medio de un fuerte viento que hacía volar banderas y recuerdos, los veteranos pudieron recorrer el camposanto, tocar tumbas y rendir homenaje.

«Muy emocionante, hasta las lágrimas», relató el periodista Lisandro Moreira (uno de los dos que acompañan este año a los exsoldados) en un contacto por videollamada con el programa de streaming «Malvinas, Combate Eterno» (Robot Studio).

Allí, el excombatiente de San Luis del Palmar, Fidel Gómez, expresó: «Esto sana el alma fue un alivio muy grande, cumplí mi sueño». En ese marco, se desplegó una bandera de Mandiyú con las islas, símbolo de identidad correntina y homenaje colectivo. Tras ese momento, el grupo mostró un cambio: del silencio a la risa, «como si hubieran dejado una mochila», describieron.
El contingente continuará su itinerario por montes como Harriet -donde Gómez combatió-, Dos Hermanas y Kent. Permanecerán hasta el sábado, cuando regresarán al continente si el clima lo permite, en una travesía que combina memoria, homenaje y sanación.




