La Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) se manifiesta en contra de severos recortes presupuestarios anunciados por el gobierno, con marchas programadas en Corrientes y Resistencia, exigiendo la aprobación de una ley que garantice su financiamiento y rechazando el veto a la ley anterior.

- *Recortes presupuestarios:* El gobierno anunció la incorporación de los fondos recortados para la UNNE recién en el presupuesto 2026, lo cual es considerado insuficiente por la universidad.
- *Protesta nacional:* Se llevarán a cabo marchas simultáneas en Corrientes y Resistencia, involucrando a docentes, estudiantes y no docentes de las tres universidades nacionales de la región.
- *Rechazo al veto y demanda de ley:* La UNNE rechaza el veto a la ley de financiamiento y exige su aprobación para recuperar fondos perdidos y asegurar la previsibilidad presupuestaria.
- *Diálogo estancado:* A pesar de las declaraciones del presidente sobre la posibilidad de diálogo, la UNNE considera que la voluntad del gobierno para acordar es mínima, representando solo el 0.10% del presupuesto total.
- *»Apagón» social:* Se busca sumar a la sociedad en general a la protesta para amplificar el reclamo por el financiamiento de la educación superior.
Estos recortes, que se incorporarían al presupuesto recién en 2026, son considerados insuficientes y representan una grave amenaza para el funcionamiento de la institución.
Como respuesta, la UNNE ha organizado marchas simultáneas en Corrientes y Resistencia para el día siguiente, involucrando a estudiantes, docentes y personal no docente de la UNNE, UTN y UNCAU.
Estas protestas buscan amplificar el reclamo a nivel nacional y regional, exigiendo la aprobación de una ley que garantice el financiamiento adecuado para la universidad.
La universidad rechaza el veto a la ley anterior y considera que el diálogo con el gobierno ha sido infructuoso, ya que la propuesta gubernamental representa una porción mínima del presupuesto total.
El Rector enfatiza que las universidades no son un gasto, sino una inversión fundamental para el país, y que la lucha actual se centra en recuperar los fondos perdidos y asegurar la sostenibilidad financiera para el futuro.
Se busca generar un «apagón» que incluya a toda la sociedad, para presionar al gobierno y lograr una respuesta favorable a las demandas de la UNNE y el sistema universitario nacional.



